vecchio Piemonte

La diáspora de los Piamonteses en el mundo                 

INDICE home historia

 

La Saga de los Alloa y Alanda

 

Hombre y caballo (Bartolomeo Alanda)

   Las razones que me condujeron a realizar estas investigaciones histórico-genealógicas deben buscarse en los años de mi primera infancia, vivida en la Provincia de Santa Fe, Argentina, donde alrededor de setenta años antes, atraídos por la promisoria pampa argentina, se habían afincado mis abuelos paternos y mis bisabuelos maternos. Los primeros provenían de la pequeña ciudad de Vigone (Provincia de Torino), los segundos, de la ciudad de Cavallermaggiore (Provincia de Cuneo).

   Aunque en aquellos tiempos de mi niñez no sabía aún nada, o casi nada, de los orígenes de mis antepasados, ya me intrigaba y atraía a la vez aquella extraña lengua en que oía hablar a mis abuelos y mis padres. Aquella lengua, que a veces yo también trataba de usar, me había sido por decir así prohibida, ya que mi madre temía que me sucediera lo mismo que a ella cuando, al comenzar la escuela primaria, los demás niños se burlaban de su acento. Aquella lengua, si bien suplantada por el español, siempre ha resistido, por siempre ha quedado en lo más hondo de mi corazón y desde allí, a veces, sube hasta mis labios para decir cosas que a estas alturas sólo yo puedo comprender... 

Cola lenga pien-a'd dosseur e'd carësse, s'i l'eve pa ancora andovinàlo, a l'è ël piemontèis...

   Con el correr de los años, el piamontés, en el que sentía desde siempre resonar el eco de cosas antiguas, hizo que yo deseara cada vez más conocer la historia de mis ancestros, su estilo de vida, sus costumbres, sus oficios, saber al fin de cuentas si las cosas habían sido como yo me las imaginaba. Además, las fotografías de los abuelos y el blasón de familia que, transmitido de generación en generación, había llegado a la Argentina, ya no bastaban para saciar aquel deseo... Así pues, la genealogía, aunque no totalmente satisfactoria y llena de dificultades cuando se vive lejos de las localidades de origen y se espera semanas y semanas una respuesta postal que no siempre es positiva, me pareció el medio más apropiado para alcanzar la meta que me había asignado... 

   La historia de los ALLOA, infelizmente fragmentaria, que puedo relatar en esta página se desarrolla en dos continentes entre los que median quince mil kilómetros de distancia. La más inmediata, vivida en la Argentina, comenzó en 1882 con la llegada al puerto de Buenos Aires de mi bisabuelo paterno Giovanni Vittorio Domenico Alloa, su mujer María Molineris y sus seis hijos: Bartolomeo, Antonio, Margherita, Domenico, Giovanna y Giuseppe. Provenían de la pequeña ciudad de Vigone (Provincia de Torino) y se habían embarcado en Génova. De allí en más, su vida y la de sus descendientes transcurrieron principalmente en Cañada Rosquín y San Martín de las Escobas, dos pequeños pueblos de la Provincia de Santa Fe, en cuyas inmediaciones nuestro valiente pionero vigonense había logrado adquirir tierras de cultivo, en las que además se criaría ganado de consumo... En aquella zona de la vasta Pampa, más precisamente en Carlos Pellegrini -a unos quince kilómetros de Cañada Rosquín- fue donde nacimos mi hermana Nelly (1942) y yo (1947). En 1953, cuando yo tenía tan sólo cinco años, mis padres abandonan Cañada Rosquín y se radican en San Francisco (ciudad de sesenta mil habitantes, posteriormente hermanada con Pinerolo), en la Provincia de Córdoba, donde mi padre, Ricardo Alloa, hijo de Domenico Alloa y Margarita Odetti, y mi madre, Francisca Ana Alanda, adquieren mil hectáreas de tierra, a las que se suman posteriormente otras ochocientas. En San Francisco asistimos a la escuela primaria y secundaria mi hermana y yo. Y cuando llegó el momento de realizar estudios universitarios, yo me trasladé a Córdoba, donde, después de obtener mis títulos en lenguas, me he dedicado a la docencia superior y a la investigación lingüística[1]...

   Pido se me disculpe si hasta aquí me he referido -digamos egoístamente- sólo a mi historia personal... Es que la saga de los Alloa en la Argentina, como supongo sucederá con tantas otras familias de inmigrantes, es tan extensa que no puede referirse aquí exaustivamente, harían falta para ello cientos de páginas... Conformémonos pues con saber por el momento que son cuatro cientos veintiuno los descendientes de Giovanni Vittorio Domenico Alloa y Maria Molineris, dispersos en las provincias argentinas de Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y Salta...

   En cuanto a la otra historia de los ALLOA, aquella que transcurre desde hace siglos en Piamonte, no lejos de Turín, en la pequeña y simpática ciudad de Vigone, debo confesar que mi documentación es bastante incompleta. Más allá de las siete generaciones de Alloa que vivieron o viven aún en Vigone y otras localidades piamontesas[2], es decir en el período que va desde hoy hasta 1762 -fecha que figura en el reverso del blasón de familia[3]- he podido remontarme hasta 1649, en que un tal Giovanni Alloa debe enfrentar -¡pobrecito!- litigio por parte de la municipalidad de Vigone por incumplimiento en el pago de la talla; luego, gradualmente, hasta el período comprendido entre 1595 y 1600, años en que, según Pietro Caffaro[4] en su obra "Famiglie pinerolesi descritte negli archivi parrocchiali dal 1565 al 1604", nacieron los cuatro hijos del nobilis dominus Laurentius Alloa y Madama Marie di Alloa de Pinerolo; hasta el año 1582, en los Archivos de Pancalieri, en algunos de cuyos documentos catastrales figuran Anna Alloa y Thomaso Alloa como representantes de las "più antiche famiglie" (esp.: familias más antiguas) de la ciudad[5]. Finalmente, en mi última permanencia en Piamonte en febrero pasado, gracias a las investigaciones genealógicas realizadas por Gustavo Mola di Nomaglio[6], he tenido la dicha de poder llegar a los albores del siglo XIII en Carmagnola. "Secondo una leggenda [...] (ripresa dal Bucci nel suo Memoriale quadripartitum) fu un Alloa a porre in un certo senso le fondamenta di Carmagnola facendo costruire per difesa una torre dove ancora non esisteva alcuna costruzione solida e atta alla difesa, in una località che avrebbe preso il nome di Guardiam sanam" [esp.: ("según una leyenda (igualmente referida por Bucci en su Memoriale quadripartitum) fue un Alloa quien, en cierto sentido, echó las bases de la actual ciudad de Carmagnola al mandar construir una torre de defensa donde aún no existía ninguna construcción sólida y apta para resguardar una localidad que habría tomado el nombre de Guardiam sanam"]. Entre estos Alloa de Carmagnola, de los que -a decir de Gustavo Mola di Nomaglio- proceden probablemente los Alloa de Pinerolo ya mencionados, destacan: Giacomo Alloa, quien en 1204 prestó juramento de fidelidad al Marqués Manfredo de Saluzzo, Tommaso, Oddino, Antonio, Oddone (hijos del difunto Oberto), Andrea, Guglielmo y los hermanos Tommaso y Facino (hijos de Andreone), todos representantes de la familia ante la asamblea de los jefes de familia de 1309. En 1525 y 1540 Pietro Alloa fue alcalde de Carmagnola. Por sentencia del 26 de diciembre de 1575 son declarados nobles los hijos del difunto Bonifacio: Pietro, Giovanni, Antonio, Francesco, Giovanni Andrea y Felice. Giacomo Alloa fue alcalde de Carmagnola en 1542 y en 1559, 1560 y 1564 lo fue Bonifacio Alloa. "Nei decenni seguenti i rami nobili della famiglia si trasferirono ..." (esp.: en las décadas siguientes las ramas nobles de la familia se trasladaron...). En conclusión, en la cronología de los Alloa piamonteses quedan por colmar dos grandes períodos: el que se extiende desde 1762 hasta 1649 y el que desde 1649 nos conduce hasta 1582...  


   Los ALANDA -o ALLANDA, según en que fecha nos situemos-, de quienes desciendo por línea materna, son oriundos de la pequeña ciudad de Cavallermaggiore, Provincia de Cuneo. Allí nacieron mi bisabuelo Bartolomeo Luigi Allanda (1850) y sus dos esposas: Catterina Carignano (1852) y Francisca Carignano (1857). Bartolomeo Luigi, acompañado de Catterina y sus hijas Margarita (1876) y Teresa (1881), emigró hacia la Argentina en 1882, pocos meses antes que los Alloa. El mismo año, desafortunadamente muere Catterina a la edad de treinta años, dejando a su esposo con una niña de seis años y otra de meses. Bartolomeo Luigi, trastocado por tal desgracia, regresa a Italia, donde se casa con Francesca, hermana de su difunta mujer, e impulsado por el deseo de recuperar pronto a sus dos hijitas, que habían quedado a cargo de una familia amiga, vuelve inmediatamente a la Argentina y se radica definitivamente en Colonia Margarita, Provincia de Santa Fe. Allí nacen otros doce hijos, entre los cuales Bartolomé Alanda (1897), mi abuelo, el cual se casa en 1920 con Irene Bianciotti, hija de inmigrantes piamonteses. Bartolomé y Irene tuvieron siete hijos. La mayor de ellos, Francisca Ana Alanda, nacida en 1921 y casada en 1940 con Ricardo Alloa, sería más tarde mi madre en 1947...

   Antes de proseguir, quisiera detenerme un instante aquí para rendir un humilde homenaje a mi abuelo y padrino Bartolomé Alanda, en cuya vida -como asimismo en el desenvolvimiento de sus variadas actividades comunales- siempre vi actitudes llenas de amor con su familia y un precioso ejemplo de honradez y humanitarismo, especialmente cuando llegó a ser intendente de San Martín de las Escobas...

Me car parin, tua vita faita d'amor e ëd sudor a l'ha mostràme na stra che mi i l'hai mai chità ëd përcore fin-a ancheuj... i sun propi fier ëd porté to sangh... 

   En la Argentina, la profusa descendencia de Bartolomeo Luigi Allanda y sus dos esposas, Catterina y Francesca Carignano, cuenta con quinientas ochenta y ocho personas, superando en ciento sensenta y siete individuos a la descendencia de los Alloa, vista anteriormente.  

   A manera de conclusión, permítaseme resaltar un hecho: al vínculo que se creó entre los ALLOA y ALANDA con el casamiento de mis padres en 1947 se suma otro, que se estableció bastantes años antes con el casamiento de mi tía abuela Francisca Alanda con Stefano Alloa Casale. El apellido de éste, como es dado observar, no era Alloa a secas, sino Alloa Casale. Sin embargo, a decir de los parientes más 'aviesos en parentesco lejano', los Alloa Casale oriundos de Madonna del Pilone di Cavallermaggiore (Provincia de Cuneo), se habrían despegado -Dios sabe cuándo- del tronco principal de los Alloa de Vigone... 

A venta propi chërde che i Alloa e i Alanda a l'eran predestinà a vorejse bin...

Hugo Alloa                                                   

 

NOTAS Y REFERENCIAS


[1] ALLOA Hugo (1991), Morfosintaxis del Italiano comparada con la del Castellano I. Comunicarte Editorial, Córdoba,

Argentina;  (1999), Morfosintaxis del Italiano comparada con la del Castellano II: el adverbio. Comunicarte Editorial, Córdoba, Argentina. ALLOA Hugo / TORRES Silvia M. de (2001), Hacia una lingüística contrastiva: francés-español. Comunicarte Editorial, Córdoba, Argentina.


[2] Datos confirmados por mi querida y lejana prima Luigia Alloa de Vigone.

[3] Blasón en el que se lee la inscripción: Pietro Gioseppe Alloa, Arma guerriera 1762.

[4] Can. Pietro Caffaro, op. cit., Vol.  I, pp. 56, 111, 257. Tipografia già Chiantore-Mascarelli, 1910, Pinerolo.

[5] Catasto 1582, Archivi comunali di Pancalieri. http://www.comune.pancalieri.to.it/ 

[6]
Genealogia e storia XIX Aloa-Alloa [cf. Bucci, p. 4; Manno; BSSS 14, docc. 247, 282; N. Ghietti, Famiglie e personaggi della 

storia caramagnolese, p. 32] in CB (Caval'd brôns) p. 4, Torino.

fecha de revisión:   06/04/2005